miércoles, 5 de febrero de 2014

De cuando las notas musicales no encuentran el camino hacia ésta cabeza-corazón.


SantoCieloCuantaIgnorancia!!! Y les cuento y por partes:


1º  A las personas que no saben letras y no leer sílabas  palabras, oraciones, párrafos se les dice: ANALFABETAS. Hasta ahí vamos bien.

2º A las personas que no saben-conoce los signos, símbolos, notas, acordes o cómo se llame en música, cómo se les dirá?? ANALFABETAS MUSICALES.

De acuerdo con la acepción del Diccionario de la Lengua Española, se dice:

Analfabeto, ta.
(Del lat. analphabētus, y este del gr. ἀναλφάβητος).
1. adj. Que no sabe leer ni escribir. U. t. c. s.
2. adj. Ignorante, sin cultura, o profano en alguna disciplina.

Así que yo digo que: SOY ANALFABETA MUSICAL.
Y les digo: hace añosssssssss!!!! no me sentía tan abrumada-aterrada-pasmada y hasta puedo usar la palabra: TONTA para y en algo.
Y no mal piensen, les aseguro que no utilizo esa expresión muy seguido hacia mi, ni tampoco hacia otras personas, pero les digo que hoy si lo amerita: me siento muy tonta en mis habilidades musicales.
Y es que ahora con eso de las clases de solfeo y canto, tengo una mezcla de sensaciones que pasan por todo hasta llegar a la frustración.
Y les digo: mi corazón y todos... T O D O S mis sentidos yen particular el oído (las dos orejas cada una por su lado, están bien atentas) y los ojos (los dos) están al 100% en todo lo que dicen en clase y hasta puedo ver cómo se expande mi cerebro para ver si por  algún parte le cae algo de comprensión, pero me está costando muchoooooooo trabajo.
Ya me imagino que cara tendría hoy en clase que mi maestro muy suave-comprensivo-y-compasivamente me dice:
“- vuelva a repetirlo, pero ahora relajada…”
Y de repente se detiene y me dice:
“Antes de continuar, me puede decir cómo se siente…”
Y yo:
- Nerviosa, con miedo…
Y entonces empezó hablar de lo difícil que es todo eso, que es normal sentir nervios, que es normal sentirse frustrado… bla-bla-bla-bla… y les juro que todo me daba vueltas y alrededor de mi cabeza no había pajaritos: había notas musicales que suplicaban entrar en mi cabeza-corazón y nomás no encontraban un camino.
En algún momento de la clase me pasó por la mente: “y si no regreso… ni a quién le importe”… aggggggg!!! Y se me llenaron los ojos de lágrimas al pensarlo!! Claro que no lo voy a hacer, y sé que tengo que estudiar y practicar mucho para conocer un nuevo lenguaje: el de la música.
Y debo decir que siempre he admirado mucho-mucho-mucho a la gente que toca algún instrumento y cuando los veo-escucho me preguntó: cómo le hacen? De dónde sacan todo eso que resulta música?
Ahora, que empiezo a “ver” todo ese universo, los admiro másssssssssss. 
Dos de mis personas favoritas en el mundo-mundial son músicos: una toca el órgano y el otro la guitarra, y entonces les digo que los admiro más. Mi guitarrista-favorito me da tips para hacer mis tareas y me plática  (e n s e ñ a) cosas que él sabe, y ya será que un día-año de esos lo pueda acompañar con una melodía.
Ya pues… ya pues… ya pues… que ya me voy a hacer unas planas de caligrafía, que  seguro me vendrán bien para relajarme un poco, mientras las notas musicales encuentran el camino para llegar a mi cabeza-corazón.


P.D. ahhhhh!!! pero ya recordé porqué esa reflexión del ANALFABETA MUSICAL, porque en clase de solfeo, perfecto, pude sentir la terrible desolación de no saber leer. Así, así, así igualito deben sentir las personas que no conocen las letras: vemos una serie de garabatos que lo mismo van que vayan solos o dobles, que si van pa'arriba o pa'abajo... No importa cómo estén y por más que me concentre en mirarlos jamás llegará una instrucción a mi cerebro de qué hacer si de inicio no sé que significa cada cosa. 





domingo, 12 de enero de 2014

De los días de descanso

Y puesssssss: me leí 3... 4 libros y me reencontré sabrosamente con Jaime Sabines. 
Días de Mar, Chiapas, enero 2014

Me acostaba a las 8 de la noche, a más tardar a las 10. 
Me levantaba temprano, por eso de las 7 de la mañana y un día hasta las 8 y sin despertador ni reloj. El sol, el viento, los gallos, las aves, los perros, los cochis me levantaban. 
Todos los días tomé café con pan por la mañana y por la noche, y siempre acompañada para la buena plática. 
También todos los días almorzaba (desayunaba) y comía como niña de hospicio. 
Fui a dos Velas. 
Me bañé en el mar "muerto", en las aguas mansas, quietas de la boca de mar.
Jugué en el mar "vivo" con agua tibia, entre las olas y con mis chamaquitos de allá.
Me refresqué en el río, aunque ay "nanita chula"!!! --como dicen los niños--, estaba bien fría. 
Conocí los días con norte, esos días con mucho viento, con aire frío y polvo que no te deja ni ver, y así me tuve que guardar algunos días.
Comí pescado, res, cochito (cerdo), iguana, pollo y todoooooo fresco. 
Y todos los días vi estrellas que ahora traigo en los ojos. 
Y todos los días los chamaquitos amorosa y amablemente me decían: "buenos días tía" con una gentil inclinación de cabeza en espera de la carecía o un beso mediado por un "buenos días".
Tomé sol en los días que se pudo hacer caminata, y aregresé con sol en la piel, con una mente suave y un espíritu animado, además traigo muy bueno ritmo de sueño.
Y ni que decir, allá también tuve tiempo para agradecer a Dios por todo y por todos.
Acá los fotos... http://www.flickr.com/photos/gela_garnica/sets/72157639715395103/


sábado, 21 de diciembre de 2013

De las otras búsquedas en el mismo camino de BIEN-estar: ahora el canto

Hace mucho... mucho.... muchísimo tiempo que no me dibujaba una sonrisa tan intensa-prolongada en mi rostro y es que los caminos y las búsquedas de BIEN-estar pueden ser largos, pero cuando uno anda en eso, al "llegar" a un sendero de bienestar la alegría es única. 
Las otras ventanas, Taxco, Gro, octubre 2013
Y entonces les cuento que después de meses de búsquedas y pretextos n para encontrar dónde tomar clases de canto, por fin di con “EL” lugar. Gracias a un amigo lector-voraz, que hasta los letreros-anuncios-publicitarios se chuta en el metro y así me manda un mensaje: 
-- “Hay clases de canto en…” 
Y hasta con dirección y todo, y terminan los mensajes: 
-- “Vi el cartel en el metro y me acordé de ti” 
jajajajajaja!!! Gran sonrisa... si pues...  algunos saben de mi gran deseo de aprender a cantar y les agradezco su apoyo, interés y hasta las opciones para consolidar este anhelo.
Ya pues… que HOY tengo gran-inmensa alegría y es que a veces creo que cuerpo-corazón-mente debe tener otras formas de expresión, si pues… si pues… ya saben que a veces... sólo a veces... (jajajajajaja!!!) soy un volcán a punto de estallar con tantas emociones acumuladas (que no reprimidas) a lo largo de mi vida.
Y entonces les digo que HOY tengo una GRAN SONRISA INSTALADA EN MI ROSTRO nomás de pensar que en enero empiezo mis clases de solfeo y canto… Ahhhhhh pero dejen contarles algo… jajajajaja… ya saben… ya saben… soy cabeza dura y entonces le digo al Maestro:
-- Quiero tomar clases de canto, pero no quiero ser artista, no quiero ser cantante, esa no será esa mi profesión, yo ya tengo una muy bonita, sólo es que ME GUSTA MUCHO CANTAR y además me ayudará en cosas de mi trabajo...
Y en ese discurso estaba cuando me interrumpe y me dice:
-- Cómo que no quieres ser artista???? No me puedes decir eso!!! No puedes decir si, pero no. No puedes cantar y no ser una artista, así que déjame hacerte una artista y ya deja las “cosas” que traes atrás.
Seguro… seguro en ese momento me empezó un ataque de risa-nerviosa porque comprendí perfecto lo que me decía, en realidad el canto es un arte, así como el baile, la actuación, la escritura, es así que forma parte de las bellas artes. 
Sentí un poco de vergüenza por mi discurso chafa sobre por qué quiero tomar clases de canto, pero en fin que le Maestro entendió perfecto mis grandes limitaciones, sip… sip… esas de autoestima.
Y así las cosas que sé que esas cosas de aprender me gustan mucho y será un gran-gran-gran reto entrar a educar esta voz, que ya saben que a veces nomás pega de gritos; y sin duda el reto mayor es bajarle de güevitos a esta cabeza, que ya saben que es bien dura-dura-dura… y ya ni les digo, porque hasta me puede ver (proyectar) salir corriendo la primera clase nomás por las telarañas que traigo en esta cabecita…

Ya puesss…. Ya pues… que ya les cuento en enero cómo me va con mis clases de canto…. Yuju yuju yuju que nomás lo escribo y me vuelvo a dibujar una sonrisa.

lunes, 2 de diciembre de 2013

De cuando la mente hace magia o De "La" Oportunidad de abrazar la vida

Y esta historia se trata de abrazar la vida con el corazón 
bien abierto y la mente bien lúcida  
para que cuando me toque 
soltarla lo haga sin titubeos .

No sé cómo escribir esta historia sin que suene (se lea) dramática. De verdad que no quisiera que sonará a eso, porque en el momento que en que la escribo tengo plena tranquilidad, paz, serenidad y lo más importante tengo mucha alegría por estar bien y tener la decisión de recuperarme --y tomen ésta expresión literal, porque se trata de recuperar mi vida--.
Taxco, Guerrero, octubre de 2013.
Y bueno pues… ya saben que de estas historias siempre tengo aprendizajes que ahora sí me pusieron en razón sobre muchas cosas… De verdad que sí… no es exageración… no estoy de bocona --porque acepto con humildad que a veces creo que puedo mucho y el resultado es que puedo poco y a veces… nada--.
No entraré en detalles de cómo fue qué me puse tan mal, al grado que un día de esos… hace como quince días llegué al área de urgencias de un hospital con fiebre y un malestar integral… y así… así… así… y así llegué, me llevé, al límite de mi capacidad humana en todos los sentidos: mental, espiritual y física. Y una cosa arrastra a la otra y es que en un aliento, y con ayuda en un jovencito, ME ARRASTRÉ al hospital. 
Uy!! Uy!! Les pasarán muchos pensamientos cuando leen esto: cómo me pasan esas cosas, por qué deje pasar eso, por qué no fui al médico, por qué no pedí ayuda, bla-bla-bla-bla… sólo les digo: hice lo que pude en mi condición y con mis recursos. Ni más ni menos. Y es de verdad cuando les digo: que hice lo correcto.
Y me queda claro que en las dos situaciones más críticas de mi vida, el ser consciente de mi respiración me puso a salvo. No tengo duda de eso. De verdad que no, porque ese simple acto me mantuvo “consciente” de la vitalidad y simpleza de la vida.
Y no se pueden imaginar cómo un cuerpo vencido por la fiebre se pudo poner en pie y caminar.
Y lo recuerdo perfectamente: cuando no podía ni sostenerme empecé a repetirme como mantra: RESPIRA-RESPIRA-RESPIRA y respiré no a bocanadas como mi cuerpo me lo exigía, no sé cómo le hice pero respiré por la nariz y eso mantuvo la cabeza y el corazón en su sitio, porque de verdad sentía que me iban a estallar.
Y así… y así… pude controlar mis incontrolables movimientos de manos, brazos, boca y dientes, y a mis piernas las hice caminar.
Y cuando escribo esto, casi vuelvo a sentir la pesadez de mis piernas para andar… uyfff!! Qué fuerte… qué fuerte… es eso “perder” el “control” de tu cuerpo físico.
Y entonces con cada repetición de  r e s p i r a  logré dar cada paso que me llevo a la puerta correcta del área de urgencias.
Y no saben… no saben… no se pueden imaginar cuán agradecida estoy con ese jovencito, que con ojos asustados, no titubeo en arrastrarme al hospital. Tengo una gratitud inmensa… Infinita… Y no sé cómo le pagaré algo que no tiene precio: mi vida…  uyffff!!
Y me vuelven a la mente las imágenes de solicitud de auxilio a los policías y a los transeúntes para que ayudarán al joven a llevarme a la puerta de urgencia.
Y en efecto: nadie ME socorrió. Y así está la compasión en este país.
En fin… sin más dramas: llegué a urgencias, me atendieron, me medicaron más y ahora están en busca del bicho que provocó todo esto. Yo les digo que ya sé cuál es, pero nadie me hace caso… jajajajajaja!!  Porque dicen que “ese” es un bicho social y no biológico, pero yo les digo que esa es la causa de tanta dolencia integral, porque estoy segura que “ese” mal me atacó primero la mente, pasó por el espíritu y me llegó hasta el cuerpo. Es de ese bicho es tan amenazante que busca castrar la creatividad, arrancar el buen trabajo, quitar la confianza, aplastar la buena intención y robarte el espíritu.
En fin… en fin… que los doctores no creen que en la química sanguínea aparezca ese bicho, pero yo les digo que si hacen otros exámenes verán cual esa la causa de tanto malestar.
Y pues qué les digo, en esta ocasión, como en otros momentos difíciles en los últimos tiempos, tener unos ojos en que mirarme, una mano que sujetar para levantarme y unos brazos para “rendirme”, son una condición que me da alivio, seguridad y fuerza a todo mi ser. Y ya pues… ya pues… qué les digo… que estoy conmovida por tanta bondad y buena querencia, soy afortunada y puedo dibujar una gran sonrisa al mirarme en sus ojos.
Y bueno pues... mi madre que con todo y sus piernas y rodillas dolidas me llevó mis flores de nochebuena; y mis hermanas y mis sobrinas… uyfff!!! qué les digo… ellas me dan las otras medicinas para curar mi mente y mi espíritu.  De nuevo mi hermana Leto me cuido como si fuera su hija.  
En fin.. en fin… ya pasó… ya pasó y estoy bien.   
En fin... que si me gusta mi trabajo y quiero seguir en esto unos añitos más: me debo cuidar y bajarle de wüevitos a todo. Que no hay trabajo ni exigencia profesional que pagué los costos de mi salud.
En fin... en fin... que del trabajo: doy gracias al equipo que cuidó, atendió y resolvió lo que les tocaba!! ya ven... todos somos necesarios pero no indispensables, así que a partir de hoy: me voy un mes de vacaciones... jajajajaja!! jajajaja!!!
Ya pues... y ya en serio que le debo bajar al trabajo porque MMMM!!! mmm…!!! No omito señalar que todos los doctores dijeron que el elemento que “contribuyó” a que todo se desencadenara de esta manera fue el estrés y yo digo que sí, el estrés, el miedo, el cansancio --ya agotamiento-- provocado por el bicho ese… ya pues… que no lo puedo escribir, no sea que mi compu también se infecte.
Bueno pues, nomás les digo que cambié algunas cosas: ya no dedicaré tanto tiempo a las redes sociales, eso de alimentar mi ego por este medio me quita mucho tiempo, porque además supondrán tengo mucho que hacer: recuperarme, dormir, caminar, leer, hacer yoga, bailar, bailar muchooooooo, cantar, escribir, trabajar, abrazar a mi chambelán y abrazarme a la vida… Abrazarme a la vida con el corazón bien abierto y la mente muy lúcida para que cuando me toque soltarla lo haga sin titubear.
Así las cosas: no acepto reclamos por no llamar, “no avisar”, no escribir, por no ver, ... ya pues… ya pues… ya saben que ando en otras cosas: cuidado el cuerpo físico, buscando el BIEN-estar en mí vida.
Y ya pues, que ando en mis pocas horas de trabajo y ya me tengo que poner hacer otras cosas, así que… les mando abrazo fuertísimo, que donde los vea se los doy inmediato.
Cuídense de todo… y no le hagan caso a los pensamientos turbios, ya ven que la mente bien "colocada" puede hacer magia... hasta conmigo… jajajaja!! 
Ya pues… ya pues… ya pues… que Dios es grande y bueno conmigo, y debo cuidar cada minuto de lo que me reste de vida.
Que estén bien.
Que estemos bien.
Namaste
Shanti
Amén
Shalom

Om mani padme hum ( मणि पद्मे हूँ)

Nota 1. Contexto del Manual de Seguridad Universitaria 2021

Contexto.  La primera versión de Manual de Seguridad para Instituciones de Educación Superior se publicó en 2011 y la segunda versión salió...